Odontología

Odontopediatría

Desde Hermosilla 144 creemos importantísimo las visitas al dentista desde pequeños, ya que, con un seguimiento continuo se puede evitar caries, maloclusiones y otros síntomas, que son mucho más fáciles de detectar, controlar y solucionar a edades tempranas.

La caries dental es uno de los problemas más comunes en los niños pequeños, un proceso infeccioso, crónico y multifactorial, que requiere de atención a medida que los peques van creciendo y cuya mejor prevención es la siguiente:

  • Aplicar flúor al diente. Fijaremos flúor a la superficie del diente para hacerlos más resistentes al ataque ácido de las bacterias.
  • Sellar las fisuras o grietas del diente, evitando así que las bacterias puedan localizarse en ellas y desarrollar futuras caries.

El tratamiento de la caries dental, en el caso de existir, dependerá de la extensión y gravedad de la misma, pudiendo consistir desde un simple “empaste”, hasta una “endodoncia de diente temporal” o, si no hubiera otro remedio, la extracción definitiva del diente.

Periodoncia | Gingivitis

Se trata de enfermedades desarrolladas en las encías que, deben tratarse con urgencia o, de lo contrario, podría desembocar en una pérdida de piezas dentales.

La gingivitis es originada, normalmente, por una higiene inadecuada o insuficiente que causa síntomas como encías rojas, inflamadas o sangrado fácil.

Esta enfermedad tiene tratamiento, que consiste en la eliminación mecánica de estos acúmulos de placa y posterior pulido de las superficies dentarias mediante un proceso llamado profilaxis dental profesional o limpieza de boca. Es importantísimo llevar a cabo estas limpiezas con frecuencia por profesionales para evitar infinidad de patologías orales.

Bruxismo

Se trata del hábito inconsciente de apretar o rechinar los dientes, generalmente mientras dormimos, que puede provocar daños en los dientes, encías, hueso y articulaciones.

Normalmente, este movimiento se realiza como forma de liberar el estrés y la ansiedad, pero conlleva un deterioro de los dientes que hace que pierda su forma natural.

Además, este movimiento acelera el envejecimiento de los dientes, pues hace que perdamos eficacia masticatoria y que nuestro rostro se vea prematuramente envejecido, y puede desembocar en graves problemas musculares y de articulación.

El tratamiento de este síntoma se lleva a cabo mediante férulas de descarga o relajación.

Férula de descarga

La férula de descarga es una placa de plástico rígida y transparente que se utiliza como tratamiento cuando un paciente sufre bruxismo.

El paciente deberá colocarse la férula cuando vaya a dormir en una de las dos arcadas dentales para evitar que sus dientes de arriba entren en contacto con los de abajo.

Así, no sufrirá el desgaste que se produce al apretar unos contra otros y evitará posibles futuros dolores de mandíbula, cabeza y cuello, potenciando una relajación de los músculos y una colocación de la articulación mandibular en su posición fisiológica.

Sensibilidad dental

La sensibilidad dental es aquel dolor breve e intenso que se produce con estímulos físicos y/o químicos externos como las bebidas frías.

Esta sensación aparece cuando los tejidos externos que protegen la dentina, como el esmalte, desaparecen, dejando ese tejido expuesto a la cavidad oral y alcanzando las terminaciones nerviosas, lo que generará una desagradable sensación de dolor.

Una de las causas más frecuentes de la sensibilidad es la erosión dental, que consiste en la pérdida de parte del esmalte que recubre los dientes y que puede estar provocada por diversos motivos, como la alimentación o el cepillado inadecuado.

Sin embargo, también puede estar provocado por la exposición de dentina radicular que se suele dar en pacientes con periodontitis, ya que, la encía y restos de tejidos que dan soporte a los dientes se ven alterados por la presencia de bacterias y se retraen progresivamente, dejando expuesta la raíz de los dientes.

Mal aliento

El mal aliento o halitosis afecta, generalmente a una de cada dos personas y puede estar provocado por problemas médicos procedentes del estómago, garganta, pulmones… etc.

En otras ocasiones el problema se desarrolla por la alimentación, ingesta de bebidas o tabaquismo pero, en la mayoría de los casos, la halitosis es causa de una mala o insuficiente higiene oral, ya que, sin el cepillado y el hilo dental, las bacterias y restos de comida pueden quedar atrapados entre los dientes, liberando un desagradable olor después de un cierto tiempo.

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